Genderless: vestir sin sexo

Entrar en una tienda, poner la directa hacia la sección “femenina” o “masculina” y rebuscar entre perchas y estanterías por un jersey, una falda o un complemento “para mujer” o “para hombre”. Una rutina que, sin apenas darnos cuenta, limita nuestra capacidad de elección a una conjunto de prendas pensadas para uno u otro género, como si aquellas de la sección contraria fueran inapropiadas o, sencillamente, inconcebibles en tu armario. Hasta ahora.

Para la muestra, un botón. En el corazón de una capital trendsetter por excelencia – sí, la transgresora y multicultural, creativa y extrovertida – Londres, se encuentra Selfridges, considerado el mejor centro comercial de diseño y moda. Pisos y más pisos llenos de lo último en complementos, accesorios y ropa, de las marcas más codiciadas e, incluso, de algunas de las más accesibles (el apartado “Urban” reúne una cuidada selección de ropa low-cost de etiquetas como H&M, Topshop o Primark, entre otras), hacen de este department store en Oxford Street el epicentro de los amantes de la moda.

Louis Vuitton SS 2016 con Jayden Smith / Foto: Louis Vuitton

Louis Vuitton SS 2016 con Jayden Smith / Foto: Louis Vuitton

Pues bien, Selfridges anunció el año pasado la abertura de tres pisos dedicados enteramente a la ropa neutra, la que puede ser vestida tanto por él como por ella, la que no tiene género y vive en su más rotunda libertad. Sin prejuicios. Sin que ser hombre o mujer pueda afectar la decisión de qué te gustaría vestir. ¿Lo único que importa? Que te sienta bien, que estés a gusto y que, en definitiva, al mirarte al espejo exclames aquello de “¡qué guapo/a estoy con esto!”.

Uno de los portavoces del centro comercial lo definía de la siguiente manera: “Agender no es la respuesta a una ‘tendencia’” sino que “encuentra respuesta a un cambio de pensamiento y de mentalidad que está ocurriendo ahora”. Y este viraje en lo que entendemos por moda y en cómo la hemos medido hasta ahora, basándonos en siluetas y estilos de hombre o mujer, es lo que se conoce como el fenómeno genderless. O moda neutra. O moda asexual. También conocida como unisex.

Adiós a aquello de “pareces un chico-chica”, porque genderless es la superación del concepto “mujer tomboy” o del de “hombre travestido”. Si él quiere llevar bolso, es libre de hacerlo. Si ella quiere lucir una capa que no realce sus formas femeninas, no por ello perderá sensualidad. Los dos valores en alza que pone de manifiesto el fenómeno genderless son básicamente la libertad y la actitud.

La marca coreana Ader Error / Fotos: Ader Error

La marca coreana Ader Error / Fotos: Ader Error

La actitud es lo que hará que esa prenda sin sexo resulte femenina o masculina. Son propuestas y diseños que encajan tanto en el armario de un hombre como en el de una mujer, en tanto que todo depende de la confianza con la que se vistan. Xavi García, uno de los pioneros en traer el fenómeno genderless al mercado de la moda español – apúntatelo y búscalo en 44Store – explica que “nunca he entendido esa diferencia” entre masculino y femenino porque “todos los seres humanos tenemos ambas partes y no veo necesario esconder ninguna. En la tienda tenemos diferentes estilos, apostamos por marcas unisex y seleccionamos prendas que pueden servir para ambos sexos porque todo depende de cómo se combinen”. Lo sexy está en la actitud.

Por otro lado, la libertad es la esencia de la ropa neutra. Libertad tanto en la concepción de la prenda en sí, que quede desencorsetada del prejuicio “hombre” o “mujer”, como en la relación entre el consumidor y el espacio retail. Es decir, que no haya nada que condicione la elección del comprador, de manera que el único parámetro que influya en la decisión final sea si gusta o no la ropa, o el accesorio, en cuestión.

Este fue, por ejemplo, uno de los grandes retos para la innovadora sección de Agender de Selfridges: liberar el entorno de las estrategias de marketing que guían al consumidor en su compra. ¡Ni siquiera las dependientas deberían interferir con su opinión! Para ello, el equipo del centro comercial contrató a Faye Toogood, un diseñador de interiores en cuyo currículum resaltan marcas como Kenzo, Hermès o Alexander McQueen. “Logré convencer a Selfridges que al enmarcar todos sus productos en un lienzo blanco, se elimina el merchandising visual, la marca y el sentido demográfico en términos de género”, explica, consiguiendo así su objetivo último, “que la gente se adentre en un espacio neutral”. Los maniquís mismos, por ejemplo, son estatuas que, a su vez, están desprovistas de referencias sexuales, no son ni hombres ni mujeres, sino siluetas genderless.

Esta oda a la neutralidad y a lo asexual es la repercusión en el mundo de la moda de cómo “las personas de diferentes edades y en todos los mercados están construyendo sus identidades más libremente. Como resultado, los patrones de consumo ya no se definen por segmentos demográficos ‘tradicionales’ como la edad, género, ubicación, ingresos, situación familiar…” según un informe elaborado por Trendwatching.com.

Lo genderless, por lo tanto, no surge de la nada. ¿Recuerdas cuando, por eso del 2008, Katie Holmes se enfundó los vaqueros de su marido y llenó las revistas de moda de conjeturas y exclamaciones de sorpresa? Ahora, los boyfriend jeans son un básico en todas las secciones de tejanos. Por no hablar de la cantidad de mujeres que llevan años escapándose a la sección masculina para buscar un jersey o una sudadera para ellas. O Jaden Smith vistiendo falda frente a ejércitos de flashes. Con el adjetivo “genderless”, esta tendencia en crecimiento se consolida y encuentra su hueco particular en el diccionario de la moda.

El gran interrogante que se plantea ahora es si la moda neutra llega para quedarse o no es más que un capricho pasajero de los diseñadores, estilistas y fashionistas. Los expertos consultados en el tema parecen coincidir en que el fenómeno genderless se irá asentando cada vez más en la industria. “Es el futuro. Las líneas se continuarán difuminando y habrá menos diferencias entre colecciones”, afirma la jefe de compras de Luisa Via Roma, Monica Pascarella. “Incluso el aspecto físico de hombres y mujeres se está volviendo más parecido: muy delgados, cejas gruesas, apenas hay maquillaje…”, añade la especialista.

Zara Ungendered / AG Jeans Spring 2016 / Fotos: Zara, AG Jeans

Zara Ungendered / AG Jeans Spring 2016 / Fotos: Zara, AG Jeans

Se podrá estar más o menos de acuerdo con la visión de Pascarella, pero, sea lo que sea que aguarde el futuro en relación al fenómeno genderless, las grandes marcas y diseñadores se están sumando al carro. Zara ha introducido una nueva línea de ropa unisex, bautizada como Zara Ungendered, que cuenta con ocho prendas no poco polémicas. David Delfín también ha apostado por experimentar en el campo de la moda neutra con la colección “Inferno”, cuya musa es Bimba Bosé. Givenchy o Rick Owens son algunos de los diseñadores que han abanderado el estilo sin sexo… Todos ellos admirados con la idea de confluir lo femenino y lo masculino en uno, logrando así, la libertad de la oda sin sexo.

Llega septiembre, vuelve la rutina, vuelta al cole…

Aquel anuncio del Corte Inglés que te recuerda que nada puede durar indefinidamente, ni siquiera las mañanas de lagarto al sol. La mochila que ya tiene ganas de rebelarse y sentirse útil, abrirse camino desde el fondo del armario y sacarse el polvo de agosto de encima. Llega septiembre, se despide el verano y el despertador te guiña el ojo desde la mesita de noche.

Pero, ¿quién dijo depresión post vacacional? La vuelta al cole o los buenos días en la oficina, tienen su encanto. Los más pequeños comienzan las clases con la ilusión de reencontrarse en los recreos, las papelerías se llenan de libretas y bolígrafos de mil colores, los escaparates sacan a relucir las novelas que tocará leer mudándonos de la hamaca al sofá, las revistas se llenan de propuestas innovadoras, páginas y páginas del “qué se llevará esta temporada”…

Porque cada principio es una oportunidad para comenzar de nuevo, las ganas de comerse el mundo. Y cada primero de septiembre plantea nuevos objetivos, ¡pilas cargadas para enfrentarse a los retos de este otoño! Desde el examen de matemáticas que nunca conseguiste aprobar hasta aquella contabilidad que se te   eternizó en la pantalla del ordenador, atrás queda el limbo del no hacer nada.

Nos gusta septiembre porque es el mes de los reencuentros, aquella época del año en la que empezamos a escribir una nueva historia – sobre árboles tricolores, amores de verano convirtiéndose en el recuerdo de una sonrisa, rebequitas cubriendo los hombros, fines de semanas que vuelven a ganar valor y el café con mucho azúcar otra vez, por favor. Tiene un punto de romántico, esto del otoño…

Y, además, escaparse a la playa, improvisadamente al salir del trabajo, sin encontrarte con un zoológico de parasoles y bañadores fluorescentes tampoco está mal. O subir a la montaña a ver esos atardeceres que llegan cada día un poco antes.

En Sune, estamos impacientes por empezar a construir otoño a tu lado. Por eso, te dejamos con un trocito de lo que más nos gusta de la nueva temporada. ¡Apúntate estos imprescindibles y feliz vuelta al cole!

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Sneakers Le Coq Sportif · Falda Bobo Choses · Sudadera Emile et Ida

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Vestido y calcetines Bobo Choses

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Sudadera Bobo Choses y mochila Fjällräven

Por una mirada de gata…

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Irrumpieron en los años 20. Debían servir para proteger la mirada, pero las estrellas de Hollywood empezaron a popularizarlas en los sets de televisión e, incluso, en las alfombras rojas. James Dean, cigarrillo entre los labios, añadió el complemento a su perfil, a lo “rebelde sin causa”. John Lennon también construyó su imagen con ellas, Elton John, Audrey Hepburn… ¿Que de qué estamos hablando? Del accesorio, por definición, sinónimo de “buenos días, qué bonita mañana”: ¡las gafas de sol!

En verano, más que nunca. De agosto en agosto y tiro porque me toca, reaparece el gran interrogante de cada temporada: ¿en qué par de gafas de sol invierto esta vez? No quiero que caduquen cuando llegue otoño… Y tienen que ser combinables en invierno, es que sí, a veces también se asoma un poco de sol entre las capas de lana…

Dudas fuera. ¡Apúntate a la moda de las cat sunglasses! Darán que hablar, hoy y mañana, porque esta silueta llega para quedarse, incluso en los días grises con olor a enero. Con un guiño, actualizado, a la década de los 50. Un clásico reinventado. Películas en blanco y negro, primeras carteleras en color, “Vacaciones en Roma” y un par de gafas de sol gatunas.

Este diseño de gafas de sol ha cautivado a los grandes diseñadores del momento. Arrasan en las pasarelas de Fendi o Miu Miu, por ejemplo, con aires retro y, de reojo, un punto femme fatale. También en la calle, las cat sunglasses adoptan tintes de mujer cosmopolita y moderna. Rihanna o Kendall Jenner, dos de las IT girls más aplaudidas en el mundo de la moda por su fuerte personalidad y originalidad en los estilismos, fueron de las primeras en lucir sus cat eye sunglasses. Kate Moss, ya en el 2013, no salía sin su versión de Stella McCartney, Selena Gomez y Miranda Kerr tampoco renuncian a su momento Breakfast at Tiffany’s…

Temporada tras temporada, se revaloriza un modelo de gafa de sol en concreto. Las de mosca, las aviador, las cuadradas, con cristales reflectantes o más translúcidos… ¡Todo en mundo, vamos! Y te encantan porque son aquel accesorio que suman personalidad a un simple modelito. Ahora, le toca el turno al diseño más gatuno.

En Sune nos han cautivado especialmente las cat eye sunglasses de Raen, discretas y de forma redonda, con un estampado bicolor en gris y beige. O los diseños más atrevidos, modernos y totalmente gatunos de Kaleos, la silueta puede adoptar un sinfín de formas e insinuaciones, para que puedas encontrar la que más se adapte a tu rostro y expresión. Raen con sus tonalidades tampoco te dejarán indiferente…

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Hasta que caigan las hojas de los árboles, y más allá, la tendencia de las cat eye sunglasses serán el nuevo imprescindible de tu armario. Sofisticadas y elegantes, refinadas y atrevidas al mismo tiempo, harán que tu estilismo de un lunes cualquiera sea, en definitiva, de no tan lunes. Septiembre, venimos a por ti con mirada de gata.

Camiseta Souvenir, el must de la temporada

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¿Recuerdas esa camiseta “I Love NY” que, sencillamente, tenías que tener en tu armario si querías estar a la última? Fue alrededor del 2012, cuando presumir de ser guiri era la tendencia del momento y el logo publicitario de la Gran Manzana, diseñado por Milton Glaser en los años 70, arrasaba. Después, el souvernir en tela pasó a la historia y aquella camiseta se convirtió en tu pijama – o en un trapo para desempolvar los muebles– y no volviste a pedirle a nadie seriamente que te trajera una camiseta de su destino de vacaciones. Aunque se fuera a Nueva York.

Hasta hoy.  Con una pequeña diferencia: ya no solamente amas la ciudad de NY, ahora se suman al carro Varsovia, Okinawa, Ibiza… Es la moda rindiéndose al fenómeno de las camisetas souvernir. Es Chiara Ferragni, la influencer que reina en Instagram, luciendo Hollywood a la altura del pecho y colgándolo en la red social. O la redacción de Vogue perdiendo la cabeza por una simple camiseta de Georgia. E incluso la pasarela de Chanel va y presenta una colección para el 2017 con un diseño, de inspiración crucerista, en el que se puede leer “Cuba Libre”.

De este modo, aquella camiseta que podías encontrar por dos duros en cualquier paqui de Las Ramblas, la que solía ser una anecdótica risa para regalar, al estilo de “My girlfriend went to Barcelona and all I got was this lousy t-shirt”, está de moda. Y los grandes diseñadores de alta costura, desde Dolce & Gabbana hasta Vetements, están decididos a que en street style se hable de guías turísticas.

 Es cierto que tiene un algo de irresistible, en el mundo de las tendencias, reconvertir lo vulgar en tendencia. ¡Así que nosotros también nos lanzamos a recuperar el souvernir como prenda estrella para este verano! Aunque, eso sí, en Sune nos gustan las camisetas de guiri con un toque retro.

Será que el clima de agosto, en el que coger pasaporte y billete de avión – o carretera y peaje –, se ha colado entre nuestros estilismos… De repente, el merchandising de las ciudades, aquel souvernir que comprabas en el último momento porque “se me ha olvidado regalarle algo a mi madre”, es lo último entre las publicaciones de moda. Y hasta en Sune nos hemos rendido a ello…

Río de Janeiro 2016: qué hay detrás de unas Olimpiadas

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Sneakers Voile Blanche · Jersey American Vintage · Jeans Levi’s · Gafas y reloj Komono · Conjunto interior Momoni

“Atletas a sus puestos”. Se hace un silencio casi tangible, de lo muy tenso que se vuelve el ambiente. Los corredores colocan las manos paralelas sobre el tartán y los pies, uno por uno, en sus marcas. Levantan la cabeza y fijan los ojos en la meta. Ahí, ahí tengo que llegar el primero. “Listos…” Rectos, quietos como estatuas, respiraciones profundas que se confunden con los latidos de unos corazones que llevan meses, años, soñando con esta milésima de segundo. Entonces, suena el pistoletazo de salida y ellos, estallan, corren, se dejan la piel. Cuando no puedes más, es cuando más tienes que correr… Este vez le toca a Río de Janeiro.

Cada cuatro años, el mes de agosto acoge uno de los eventos deportivos más esperados: los Juegos Olímpicos. En ellos, se encuentran diferentes disciplinas, miles de atletas y más de 200 delegaciones de países. Los cinco anillos, el azul, el negro, el rojo, el amarillo y el verde, sobre un fondo blanco, simbolizan los cinco continentes unidos por el espíritu del deporte. Pierre de Coubertin creó este logo a finales del siglo XIX, cuando fundó el Comité Olímpico Internacional para impulsar la restauración de una práctica clásica que se había perdido con el paso del tiempo.

Finalmente, en 1896, en Atenas, se celebraron los primeros JJOO de la historia moderna – que, por cierto, iban a realizarse, en un principio, en París. Así, se empezó a trazar una historia en la que la superación, la motivación y el amor por el deporte se convertían en bandera – quién podría olvidar aquellos juegos de 1936, disputados en una Berlín en la que ya ondeaba la esvástica de Hitler, con un atleta afroamericano que corriendo, se llenaba de valentía hasta levantar su propio mito, el de Jesse Owens, más rápido que cualquier otro rubio con ojos azules.

Las Olimpiadas de Atenas 2004 materializaron el espíritu de fraternidad por el deporte a través de la llama olímpica, incorporada como una tradición desde las ceremonias de inauguración de los Juegos de Amsterdam 1928. Por primera vez, en la capital griega en la que había nacido la competición miles de siglos antes, con coronas de laureles y poetas en las gradas, la antorcha recorrió los cinco continentes bajo el lema de “pasa la llama, une el mundo”. Por eso, la relevancia de los Juegos Olímpicos va más allá de los medalleros y del patrocinio de la ropa deportiva: es un homenaje a la unidad. Cualquiera que entrene, con esfuerzo y determinación, puede soñar con un pistoletazo de salida.

Del 5 al 21 de agosto, este espíritu olímpico aterriza en Río de Janeiro, Brasil. Celebrar unos Juegos supone, de repente, hacerse un sitio en el mapa, convertirse en titular de telediario y destacar en un escaparate mundial con pretexto deportivo. Barcelona empezó a construirse como la ciudad que es hoy al ritmo de Freddie Mercury y Montserrat Caballé en 1992. Sydney 2000 también marcó un antes y un después para la ciudad australiana, pues los Juegos de ese año fueron considerados como unos de los mejores de la historia olímpica. Sin embargo, ¿será Río de Janeiro otro modelo de éxito, o de fracaso, como temen algunos protestantes brasileños?

Ser la ciudad sede de unas Olimpiadas es una oportunidad, pero también alberga un riesgo. El impacto de unos Juegos Olímpicos suele medirse en términos positivos: beneficios sociales, económicos y políticos. No obstante, en un país con un elevado índice de desigualdad y con una corrupción endémica entre la élite política – sí, la presidenta Dilma Rousseff sigue inmersa en pleno proceso de impeachment y ya ha anunciado que no asistirá a los Juegos – la celebración de este evento deportivo ha movilizado protestas y manifestaciones en contra.

No todo Brasil está contento con Río de Janeiro 2016, y es una queja que va más allá de la preocupación por el zika que se despertó en los comités internacionales. Inversiones que se concentran en zonas de clase media y alta, posibles sobrecostes, especulación… Son muchas las críticas que se abalanzan sobre el entusiasmo inicial, cuando hace siete años el entonces presidente de Brasil, Lula da Silva – ahora investigado por la justicia – exclamó con una sonrisa de oreja a oreja: “hoy es un día para celebrar, porque Brasil dejó de ser un país de segunda clase y entró en el nivel de primera clase”.

Mucho ha llovido desde entonces. Aquel dirigente admirado está sentado en el banquillo. El país está dividido entre dos presidentes, ambos bajo la lupa de la justicia. Crisis económica y escepticismo en la calle. No obstante, a pesar de todo, hay algo que Brasil sí conserva: el amor por su gente, por sus paisajes y por su equipo. Cuando toque animar a los nuestros, los animaremos, parecen decir las calles.

En este sentido, los Juegos Olímpicos no pierden su esencia: unir a unos y a otros en un encuentro deportivo. Esta vez, en un país alabado por la belleza de sus tierras, por la chica de Ipanema y por una riqueza cultural que hunde sus raíces en el mestizaje histórico de huellas indígenas, europeas, asiáticas y africanas que laten en un mosaico de tradiciones, expresiones artísticas, folklore, gastronomía… Una Brasil conocida también por su carácter festivo y alegre, el famoso Carnaval de Río de Janeiro y la samba llenando de vida y baile las calles de la ciudad.

En Sune, seguiremos con admiración los Juegos Olímpicos. Porque son una excusa para cerrar los ojos y trasladarnos al país carioca, para caminar descalzos sobre las playas de Río y para confundirnos en las miradas de su gente. Las Olimpiadas serán objeto de debate, su desenlace todavía una incógnita, pero sus cinco anillas, aquella llama que arde con el anhelo de unir corazones, siguen construyendo historia.

Atletas a sus sitios, listos… Y un pistoletazo de salida. Aprieta los dientes. Corre más rápido, salta más alto, levántate si te caes. Sonríele al cielo. Saca pecho. Es tu momento, Río.

“Timelessness and comfort represents it’s own kind of luxury”

CHAsí es Cathrine Hammel, una marca de ropa para mujer. ¿Su esencia? Dos palabras: atemporalidad y comodidad. O, para ser más exactos, tres, porque cabe añadir otro adjetivo, el de calidad.

Cathrine Hammel es una diseñadora noruega que lanzó su propia etiqueta en 1992, en Oslo. La marca se especializó en ofrecer básicos de lujo, diseñados para el día a día, con un toque sofisticado y contemporáneo. Crear, en otras palabras, un fondo de armario de “calité”.

Esa camiseta que va con todo, que se adapta a tus rutinas y que, en su exquisita sencillez, crea tendencia. Unos cuantos flecos en la costura de los bajos, tal vez. O esos pantalones azul tinta que juegan al estilo pijamero para un street style que, sin aparente esfuerzo, parece sacado de una revista. En este sentido, las colecciones de ropa para mujer Cathrine Hammel tienen un algo más, un toque especial que las distingue de los demás básicos.

Dicho de otro modo, la marca noruega promueve un estilo que combina la influencia escandinava, las raíces tradicionales de las que nació, con el minimalismo artístico, las líneas arquitectónicas y algunos detalles con personalidad.

La ropa para mujer Cathrine Hammel está, además, producida y elaborada con cariño, dedicación y cuidado. De hecho, la calidad de sus telas, algodones y tejidos de punto se explica por los métodos artesanales con los que son fabricadas. De este modo, la marca noruega garantiza una mayor durabilidad de sus vestidos, pantalones, ponchos, faldas…

Pero hay otro detalle por el que en Sune nos gusta Cathrine Hammel. Más allá de sus diseños, de su garantía de calidad y del espíritu emprendedor de una mujer que adora la moda y que consigue que su marca se exporte más allá de las fronteras de Noruega… Los diseños desprenden, casi sin querer, un aire coqueto, femenino.

Porque sencillez no es sinónimo de simple, ni una renuncia a las formas de mujer. Capas y formas holgadas, sí, pero en esa modernidad se respira feminidad. Cinturas estrechas y fruncidos en los cuellos de las blusas. La ropa de Cathrine Hammel encuentra el equilibrio entre básico y tendencia, lujo y mujer.

Las 5 cuentas de Instagram que inspiran decoración

“Si un diseño no se siente bien en el corazón, lo que dice el cerebro no importa”. Así de transparente se expresa April Greiman, una de las diseñadoras gráficas más influyentes hoy en día. En el mundo de la decoración de interiores, esta frase cobra más sentido que nunca y son muchos los libros que llegan a las estanterías de “bestsellers” por sus consejos sobre cómo decorar tu vivienda. Para conseguir que, precisamente, ese espacio al que llamamos “casa” se convierta en “hogar”.

Ordena tu entorno para ordenar tu vida es la consigna estrella que late en esas muchas páginas de autoayuda. Pero, en Sune, más allá de estructurar una habitación con armonía zen para reflejar ese equilibrio a nivel espiritual, nos gusta la decoración por su potencial creativo. O, citando a otro de los grandes del universo del diseño, el arquitecto Frank Lloyd Wright: “Mientras más tiempo vivo, más hermosa se hace la vida. Si tontamente ignoras la belleza, te encontrarás rápidamente sin ella. Tu vida será pobre. Pero si inviertes en belleza, se quedará contigo todos los días de tu vida”.

Y esto se hace extrapolable ya no solo a la intimidad del hogar, sino allá donde puedas acomodar tu expresión al espacio. ¿El despacho, tal vez? ¿Una sala de estar? ¿Un jardín, terraza o balcón? Y, el tamaño – los metros cuadrados en los que encasillar tu creatividad como decoradora de interiores – no deberían ser una limitación. En Sune, nos encanta buscar ideas en la red y nos gusta incluso más poder compartirlas contigo. Por eso, apúntate estas cinco cuentas de Instagram en las que encontrarás toda la inspiración que necesitas.

@interiorhints

“Interior, lifestyle, love” son las tres palabras que resumen la esencia de esta cuenta. Nos gustan sus propuestas minimalistas, algunas con ecos boho, en las que predominan las tonalidades neutras y los espacios muy iluminados. En ellas, por ejemplo, encontrarás algunos de los productos de interiorismo de Uashmama, una de las etiquetas por las que apostamos en Sueños Negros.

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@interior_ismo

Este Instagram es como un baúl que recoge espacios de ensueño. Sus imágenes de decoración inspiran evasión, algunas con aires de fantasía y otras de inspiración exótica u oriental. También encontrarás paredes con reminiscencias de arte contemporáneo, con un guiño juguetón, que nos recuerdan al estilo de las marcas para niños The Animal Observatory o Boho Choses. “What do you love?”, es el interrogante que cohesiona esta cuenta.

@design_interior_homes

Las formas rectas, los juegos de luces y el minimalismo son las características básicas de las propuestas que reúne este Instagram. Los espacios que muestra son elegantes y, generalmente, algo más sobrios. La piedra, el mármol o la madera son los materiales que más destacan entre sus imágenes, de inspiración más masculina, sin dejar de lado la vertiente artístico-creativa que nos gusta en Sune.

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@trucosparadecorar

Se respira la luz de una media mañana de agosto, los pies descalzos encima de la mesa, la taza de café en mano y la sonrisa calmada de quien se olvidó el reloj en el cajón de la rutina. Este Instagram recoge imágenes de interiores con aire playero, acorde con la temporada de verano. Los blancos y la sensación de un cuidado equilibrio – además de los idílicos paisajes a orillas del mar – predominan en la selección de fotografías.
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@estilonordico

Este Instagram es el oficial de Estilo Nórdico, una empresa con 11 años de experiencia en el mundo de la decoración y la representante exclusiva en España de las principales marcas del sector: Olsson & Jensen, Affari, Blafre y Littlephant. En esta cuenta encontrarás toda la inspiración que necesitas para conocer las últimas tendencias en diseño de hogar, importadas directamente del Norte de Europa.
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Y, ante todo, quédate con esta frase: “Siempre crea un espacio donde haya un recuerdo”, Laura Sartori ini – una de las decoradoras más prestigiosas en la actualidad.

AGOSTO: el mes más esperado

¡¡Bienvenido mes de agosto!! Si hasta ahora hemos hablado del verano de mil formas distintas, soñando con atardeceres en chiringuitos y pies descalzos frente al mar, en despertadores que no tienen hora y noches que se encabalgan con la madrugada, en qué llevaremos en nuestra beach bag… Por fin, ahora sí, llega el mes que exclama en mayúsculas: ¡verano!

En agosto, triunfan las terrazas, las playas, las piscinas y los billetes a saber dónde. Escápate, guarda un bañador y protector solar en el bolso – que no necesitas nada más – y haz lo que te apetezca. Porque es el mes en el que respiras: tu aire, tus momentos, tu pequeño paréntesis del mundo. Pero, en Sune, hemos explorado un poquito más… ¿Conoces alguna de estas curiosidades que se esconden detrás del mes por antonomasia del verano?

El bikini cumple 70 años. Sí, esas dos piezas que no te quitas de encima durante la mayor parte del tiempo en agosto, eran impensables hace menos de un siglo. Pero el diseño, que Marilyn Monroe popularizó e ideado por el francés Louis Réard, no llegó a España hasta unos veinte años después, durante la década de los 70, ¡clandestinamente! El bikini estaba prohibido en las costas españolas e incluso había agentes que patrullaban en las playas para vigilar cuántos centímetros de piel desnuda dejaba el bañador de una señora al descubierto.

Agosto es el mes de las Perseidas, lluvias de estrellas que suceden entre los días 11 y 13. También conocidas como las lágrimas de San Lorenzo, lo mejor para disfrutar de este espectáculo astronómico es encontrar un lugar oscuro, con el cielo despejado de nubes, y armarte de paciencia.

Si te escapas a Londres, no olvides pasarte por el Carnaval de Notting Hill, que llena las calles de color, vida y alegría. Desde el 1966, este evento se celebra el último fin de semana del mes, una iniciativa liderada por la comunidad india británica. Concretamente, este año las fechas serán el domingo 28 y el lunes 29, con música en directo, street food… Y, sin duda, un encuentro para street styles de lo más extravagantes y atrevidos, en una ciudad que ya de por sí emana estilo.

Por último, un dato académico: Agosto recibe su nombre en honor al emperador romano Augusto, pese a que originalmente el mes se conocía como Sextilis, porque era el sexto de los diez meses del calendario romano. Pero, al final, el sobrino nieto de Julio César se llevó la gloria nominal del mes más veraniego, que es también el de la flor de amapola.

Y, tú, ¿cómo vas a disfrutar de tu agosto?

El recorrido entre A y B

a.b 1Le nuvole negli armadi diventano abiti. Las nubes en el armario se convierten en ropa.

Porque un vestido nunca es solo un vestido. Y una camiseta tampoco es solo una tela que cuelga del cuerpo. Reflejan algo sobre nosotros, nuestra personalidad hecha estilo, casi como si dieran pistas sobre quiénes somos. Además, los pensamientos, como los cuentos, tienen un recorrido lineal: del punto A al punto B. ¿Os imagináis una colección de ropa que supiera captar en esencia esta idea?

Hoy os hablamos de la marca italiana A.B, sí, esa que precisamente construye parte de su filosofía alrededor de este concepto abstracto. El de capturar nuestras nubes, nuestros pensamientos, y colocarlos entre percheros. Trazar, en definitiva, el camino de una reflexión al tejer y definir nuestros mundos interiores con cada uno de sus diseños.

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Pero la ropa A.B es, además de esta filosofía con aires de poesía, un cuento de tradición y familia. La diseñadora Barbara Garofalo concibió esta etiqueta como un pequeño elogio a su abuela, Angela Brunozzi, quien diseñaba sombreros. La joven italiana creció viéndola jugar con formas y volúmenes, enamorándose de la moda y de la capacidad expresiva que encontró en ella. Ya de adulta, Garofalo recogió toda esa noción y creó A.B, una marca que lleva las iniciales de su nonna, repensando las formas y los volúmenes tradicionales hasta convertirlos en piezas casi geométricas, deconstruibles, como si fueran un cuadro cubista, y fácilmente adaptables al vaivén de las temporadas.

A su vez, en los diseños, Garofalo se preocupa por utilizar tejidos naturales: el lino, el algodón y la gasa para el verano; cachemir y lana para los meses de frío. Consigue así que cada pieza sea única y sostenible, además de elaborada en los detalles y resistente al paso del tiempo.

Porque, en definitiva, el tiempo yace en la esencia de A.B: una aguja y un hilo que unen el pasado, la sonrisa de una nonna, con el presente, la ilusión de una nieta. Por eso, sus colecciones son la evolución de un relato, el de esas nubes colgando del armario.

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Juegan con los grises, los blancos y los azules, obteniendo una paleta cromática minimalista y sobria. Geometría, grandes volúmenes, prendas oversize, una feminidad que no busca marcar cintura, todo lo contrario, la mujer que viste estas prendas no necesita ir encorsetada para ser la más femenina. A.B encuentra así, un look sobrio y relajado, femenino y elegante, sin ser pretencioso. Versátil, con estilo y tremendamente cómodo.

La ropa para mujer de A.B es, básicamente, un punto de encuentro entre filosofía y diseño. O bien, en otras palabras, entre el amor – a la italiana – por las artes del pensamiento y la trayectoria familiar, o la experiencia, en el mundo de la moda. Es un poco de ayer revestido de contemporaneidad, una concepción de las formas elegante, original, que se adapta a cualquier mujer y a cualquier estación del año.